Siempre se suele decir que hay que comer de todo, pero con moderación, y con cabeza, como decíamos en el post anterior.

En cuanto a lo que se refiere a carnes, no es un caso distinto. Cómela, pero con moderación.

Comer mucha carne, vinculado con más problemas en el hígado

Según los datos obtenidos por el Erasmus University Medical Center de Rotterdam, en Holanda, consumir carne en exceso puede favorecer la aparición de problemas renales.

Así, el estudio también afirma que aquellas personas con un consumo muy alto de proteínas son más proclives a crear grasa de más en el hígado, y, por lo tanto, el riesgo de contraer una enfermedad en el hígado es mucho mayor que en las personas que consumen más proteínas vegetales.

Para evitar problemas de salud derivados de esa grasa, lo mejor es no solamente cambiar los hábitos de nuestra alimentación diseñando un plan bien definido y adecuado para cada persona, sino, que la prevención aquí es un punto clave y fundamental.

El estudio analizó cuestionarios dietéticos y la grasa del hígado de casi cuatro mil adultos de 70 años de media. De ellos, un 34% tenían hígado graso no alcohólico. Aquellos que tenían sobrepeso y que consumían en su mayor parte proteínas animales tenían más de la mitad de probabilidad de sufrir hígado graso que las que comían más grasas vegetales.

La gran parte de las personas tenemos un poco de grasa en el hígado, pero es importante asegurarse de que no se genera demasiado. La enfermedad del hígado graso puede aparecer cuando el peso del hígado contiene más del 5 de grasa. Consumir alcohol en exceso puede causar daños al hígado y favorecer la acumulación de grasa.

Está claro que nuestro cuerpo necesita grasas para funcionar bien, pero, sabiendo que un exceso de grasas animales puede provocar los daños que hemos mencionado en este artículo, ¿por qué no buscar una fuente alternativa para conseguir ese remanente de grasa que necesita nuestro cuerpo? La solución puede ser optar por grasas vegetales.

Ya sabes que la alimentación es mucho más que comer y hacer una simple dieta, es crear hábitos y una buena relación con la comida que dure para siempre.

Si tienes alguna duda, te invito a que te pases por la consulta y charlemos un rato.