Pues sí, eres lo que tu metabolismo puede digerir. Así de sencillo. 

El cuerpo humano, o mejor dicho, todos nuestros órganos y sistemas de órganos, necesitan una variedad de nutrientes (vitaminas, minerales, ácidos grasos) para funcionar de forma adecuada. Nuestro cerebro también es un órgano (y uno muy importante), y necesita todas esas vitaminas y nutrientes. Por eso es tan importante la nutrición.

Si nuestro metabolismo no funciona al cien por cien, no puede metabolizar todas las vitaminas y nutrientes que le aportamos por lo que esas sustancias y elementos no rendirán al 100% para que nuestros órganos y nuestro cuerpo funcione como debe, tal vez solo el 80% o incluso en un porcentaje bastante menor.

¿Qué implica eso? ¿Cuáles son los efectos secundarios?

Unos hábitos de salud correctos y una alimentación adecuada (o no) afecta directamente a la materia gris, además de ser muy importante para tener una salud corporal excelente. 

Todos sabemos que escoger de manera correcta todos los alimentos es clave para realizar una buena digestión, para tener una salud de hierro. ¿Pero sabías que lo que comes directamente afecta tu salud mental? Resulta que si su cerebro no recibe la nutrición que necesita para funcionar adecuadamente, eso puede acarrear graves consecuencias para tu estado de ánimo, para la memoria y, más tarde, es un factor de riesgo en enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson. El momento de cambiar hábitos alimenticios es ahora,  cuando aún eres joven y no más tarde cuando ya sea tarde. 

La alimentación, si es correcta, tiene un gran efecto preventivo para tu salud en general y, por supuesto, también en ciertos casos, ayuda a prevenir enfermedades como el Alzheimer.

¿Por qué esperar a cuidarte si eso te va a beneficiar? ¡Ponte las pilas!

El cerebro, compuesto por un 60% de grasa, necesita el tipo correcto de grasa para funcionar de manera óptima. Un porcentaje muy alto de esta grasa se compone de ácidos grasos omega-3 y -6 especializados. 

Por desgracia, estas grasas son muy delicadas. Esto significa que muchas de las grasas que todos consumimos hoy en día pueden ser dañinas. Las nueces, semillas orgánicas y aceites, así como gran cantidad de verduras de hoja verde son capaces de propocionar tanto omega-3 como omega-6. 

La mayoría de las personas consiguen suficiente omega-6, pero no de forma correcta. Por lo tanto, si se pone el foco en los ácidos grasos omega-3 que se encuentran en las semillas de lino molidas y las semillas de chia, así como en las mezclas de aceites esenciales de ácidos grasos no dañinos, estará proporcionando a tu cerebro todas esas sustancias beneficiosas. Además, los carbohidratos no refinados proporcionan glucosa en sangre de manera constante para que el cerebro funcione bien, y la proteína asegura la producción de enzimas y hormonas y la base de los mensajeros cerebrales, los neurotransmisores.

Por eso la nutrición inteligente es tan importante, porque así el cuerpo recibe todos los nutrientes esenciales y hace que el cuerpo funcione como debe. 

Si tienes alguna duda, siempre te puedes poner en contacto conmigo.